lunes, 27 de junio de 2011

Frustración y autoagresión en la infancia

Joaco esta pasando por una etapa de frustración bastante importante. Se frustra si se le cae una torre, si en la tele pasan un comercial que no le gusta, si me voy a mi cuarto sin el, si salgo, si lo "obligo" a hacer alguna actividad...en fin! casi por todo! Esto lo lleva a un berrinche tremendo que puede incluir golpes en la cabeza, con un objeto o contra la pared. Golpes con las manos. Revolear lo que se le cruce.  

Las terapeutas nos aconsejaron desatender la conducta pero no a el. Ignorar el berrinche y cambiarle el foco de atención, sin que este sea demasiado reforzante. Nunca debemos decirlo "NO te golpees" porque estaríamos reforzando esa conducta.
A esto, le sumo el consejo de mi salvadora Marina, poner en palabras (o el método que el mas entienda) sus sentimientos "Se que estas enojado" o cosas por el estilo. Por ahora esta siendo efectivo. La conducta no desaparecio, pero podemos controlarla. Salvo que se nos escape, no llega a golpearse la cabeza. Con la extinción, esperamos que con el correr del tiempo, la conducta desaparezca.
La frustración y la autoagresión son cosas comunes en nuestros chicos con TGD. Pero también se da en chicos neurotipicos. Les dejo un informe que encontre en el blog Crianza Positiva

Frustración y autoagresión en la infancia

En varias ocasiones vi familias muy preocupadas porque han visto que sus hijos e hijas tienen formas "exageradas" de expresar su enojo o frustración, por medio de berrinches, tirando cosas, rompiendo su juguete favorito o peor aún autoagrediéndose: se golpean la cabeza, se arañan, gritan, se jalan el cabello, etc. Lo que nos indica que el niño está haciendo un llamado de atención y un grado de frustación elevado al no lograr lo que desea. Pero ojo!, esto no significa que el niño esté mal atendido o descuidado sino que en la mayoría de los casos habla de algo normal pero que requiere de ciertos cuidados y contención familiar. 


Causas de la autoagresión
No se puede hablar de un solo factor responsable de esta situación sino de la sumatoria de varios factores que pueden desencadenar este tipo de comportamiento. Algo importante que mencionar es que estos episodios se presentan con mayor frecuencia entre los niños y niñas más activos y llenos de energía.

Señalemos algunas de las principales causas:

Desarrollo del ego
Tanto los berrinches, rabietas, o cuadros de enojo exagerado representan el choque de la personalidad en el desarrollo evolutivo del niño con la voluntad de sus padres.
El niño en su búsqueda de demostrar poder, de querer realizar las cosas a su manera y de llamar la atención recurre a estas formas y en muchas ocasiones esta conducta se ve incrementada si logra su cometido (llamar la atención).
Los padres deben saber que un episodio de este tipo mal manejado puede ser capaz de terminar en un hábito. El niño capta rápidamente que este comportamiento le trae beneficios, logrando que los padres cumplan con sus deseos. Sin embargo, no por esto hay que pensar que este tipo de reacciones tienen como base la mala intención o maldad, sino simplemente es la búsqueda de una satisfacción secundaria, es decir, ¿qué consigue el niño al comportarse de esa manera?

InseguridadLa inseguridad generada por cualquier circunstancia es una causa de peso para producir estos episodios (ansiedad de separación en los niños pequeños, por ejemplo).

Disciplina, laxa, sobreprotección versus disciplina rígida
Estos cuadros se ven con mucho más frecuencia en niños sobreprotegidos y que no fueron educados con una adecuada disciplina. El niño se da cuenta que al igual que con sus berrinches, por es medio puede conseguir lo que quiere.
Por otro lado, también con una educación basada en una disciplina muy estricta puede causar este comportamiento. Por eso los profesionales de la salud insistimos en la búsqueda del equilibrio al proteger, guiar y educar al niño; por medio del sano ejemplo y siendo firmes y consistentes pero no rígidos en el trato con el pequeño en el momento de descontrol.

Padres dubitativos
Si los padres no demuestran seguridad, lo único que se logra es que el niño se siente confundido y facilita la presencia de berrinches, agresiones y autoagresiones.
Si un padre o madre prohíbe algo y el otro lo desautoriza frente al niño, se le está dando un doble mensaje que lejos de ayudar, trae consigo más problemas e instaura esta conducta.

Por imitación
El niño que ve al padre o a la madre que se descontrolan, que son presos de su mal humor, que tiran objetos y golpean puertas tiene un ejemplo a seguir, o los padres que se muestran inseguros o ansiosos frente a determinada situación, les trasmitirán esta misma angustia al niño.

Demostración de nuevas habilidades
El niño también demuestra de esta manera su inicio en la toma de responsabilidades y muestra así también las habilidades que va adquiriendo con su desarrollo.
Por ejemplo los padres con la intención lógica de evitarle posibles accidentes pueden no permitir ciertas actividades que recientemente el niño ha aprendido y esto afecta el orgullo del pequeño produciendo enojo y frustración que no sabe manejarla y que la demuestra a través de la autoagresión.

Inteligencia
Estos tipos de episodios no tienen relación con el nivel de inteligencia del niño, pudiendo aparecer tanto en niños muy avanzados como en aquellos que sufren retardo mental.

Impaciencia, cansancio y problema de pareja entre los padres
Muchas veces los padres suelen estar agotados por lidiar todo el día con un niño exageradamente irritable, lo que hace también que ellos se agoten. Esto hace que el cuadro pueda potenciarse y formar así un círculo vicioso inagotable.
Otro factor a destacar es el caso de familias donde existe problemas de parejas. Esta situación produce tensión en la vida cotidiana y repercutiendo en la personalidad del niño (independientemente de la edad, los niños son expertos en el lenguaje no verbal). El primer paso para resolver estos cuadros es el de una sana autocrítica en cuanto a la relación familiar y la búsqueda de un equilibrio.
La autocrítica debe ser realista pero positiva, no sirve si se asume autocrítica como reproche. En base a esta autocrítica realizar acciones para el cambio.

¿Qué hacer? Muchos bebés realizan actividades repetitivas (como chuparse el dedo, golpearse la cabeza contra algo, mecerse, etc.) para auto consolarse o descargar tensiones. En general se trata de hábitos que comienzan como exploraciones normales de modos de hacer frente al estrés, pero que se hacen problemáticos cuando el niño está bajo mucha tensión o cuando los padres reaccionan en exceso. Cuando un niño se autoagrede es necesario detener estas conductas en algún momento, y guiarlos para que no pase a mayores.
Estos comportamientos suelen generar gran alarma en los padres, y en consecuencia, intentos por reprimirlos y controlarlos. Sin embargo, esta reacción de los padres genera que el comportamiento del niño se refuerce y comiencen entonces a utilizarlo como una forma de rebelión frente a sus progenitores.
Por otra parte, la edad en que se encuentre el niño es importante ya que en este caso está marcada por profundos cambios. El caminar (o el estar en vías de hacerlo) produce una especie de “revolución”. Esto puede hacer que el comportamiento del niño se desorganice temporalmente para reorganizarse una vez que el logro de la marcha se haya consolidado.
Es importante consultar con el psicólogo o pediatra y resolver de manera conjunta todas las dudas sobre el niño. También es necesario asegurarse de que el niño no se haga daño (por ejemplo, proteger las superficies sobre las que se golpea la cabeza).
Finalmente, intentar comprender el origen de la conducta: ¿existe algún cambio en el ambiente que haya podido estresarlo? ¿por qué demanda más atención?
Abrazarlo, contenerlo, dándole cariño pero mostrando serenidad, con un tono de voz suave que calme su ansiedad es lo mejor. Desviar su conducta y empezar a jugar con él es otra opción que puede dar resultado.
Pero si su comportamiento y las dudas persisten, se sugiere consultar a un profesional de la salud mental especialista en niños, en este sentido un psicólogo o psiquiatra infantil para explorar más a fondo las causas y posibles soluciones.

Pero ante todo: tener mucho paciencia y tratarlo con el amor y respeto que merece.

"Los niños y niñas necesitan nuestra humanidad. No necesitan que nos comportemos perfectamente. Necesitan que creemos un ejemplo de cómo vivir eficazmente en el mundo. Necesitan nuestra "humanidad" imperfecta. Cuanto más seamos nosotros mismos, tanto más les damos permiso para que sean ellos mismos."

12 mensajes amigos:

Kasia dijo...

Hola:) mi niño ya tiene 4 años y ha pasado de peor etapa de berrinches (entre 2,5-3,5), realmente ha sido duro, pero aprendes rápido técnicas efectivas con tu niño - nosotros tampoco utilizábamos palabra NO (solo subía temperatura del berrinche), despiste, ignoración (al cierto punto), mostrar otra cosa que le interese.
Imagínate que hoy por hoy Nicolau acepta cuando cosas que mas quiere en el mundo no van! no funcionan, no están o no se las queremos dar.. una evolución larga pero posible.
Pero lo que es muy importante al mismo tiempo hay que ir poniéndole entendimiento de las cosas - explicarle mas cosas posibles, abrirle nuestro mundo, dejarle entender con sus maneras de ver el mundo - terapia, pictogramas, nuevas palabras, conceptos – ir ampliando sus conocimientos a toda velocidad posible y todos los campos.
Palabras, sensaciones, música – aprovechar sus manías e intereses de ahora – nosotros hemos partido de aquí, primeras palabras de nuestro hijo han salido de canciones que escuchaba sin parar
Y otra cosa muy importante reforzar su sentido de orgullo como persona, darle seguridad de si mismo que el sabe, puede, entiende, maneja sin gritos.
Es muy normal que ahora hay berrinches, piensa que tiene que vivir en el mundo que empieza a entender y que se le resiste – todavía no conoce sus reglas. Eso pasar con el tiempo, estará allá, pero pasara, simplemente ahora hay desviar su enojo, poner a toda marcha aprendizaje de palabras y conceptos útiles para el (que le permitirán controlar el mundo, tener influencia – así también se pondrá mas seguro con el mismo) ir subiendo su autoestima (“yo se hacerlo, lo puedo, lo se, lo hago solo, se decir a mi padres que quiero, me entienden” etc etc)
Fuerza!!

Marina dijo...

Me gustó la entrada! Pasa, lleva tiempo pero eventualmente desaparecen!!!! Salva empezó a golpearse a los 9 meses y hasta partió la cuna! Ahora, desde hace unos meses ya no lo hace más. Constantino, como te decía, siempre fue más suave. Eso sí, el día q se descontrola, solo Guille puede agarrarlo y calmarlo.
Besos y un kilos de paciencia...

Lorena mama de Ignacio dijo...

Muy buena entrada, la etapa de la autoagresion es terrible, gracias a dios a quedado atrás aunque aveces acude a esos hábitos cuando esta creo yo muy estresado.... y no es fácil calmarlo, creo que yo termino perdiéndome por eso se agranda todo... pero en tu entrada me quedan en mente algunas alternativas para usar en estos casos, nachi aun sigue enojandose mucho y cometemos (yo cometo el error) de acceder para no aumentar ese berrinche y como decís solo estoy mostrandole una mala forma de adquirir lo que quiere, muy importante lo que decís, lo pondré en practica... gracias.
(cuando digo se termino la etapa de autoagresion me refiero a épocas donde terminaba lastimado de tanto pegarse... fue una etapa durisima, pero esta mas tranquilo gracias a dios)

Desde dijo...

Gracias Kasia. Espero Que pase. Tambien al ser chico, todo roza con lo "normal" de la edad. Espero sea pronto! mientras tanto a contenrlo lo mejor posible!

Eugenia dijo...

Maru, partió la cuna?? Joaco se da despacio. Pero como decis, cuando se encabrona...deci que soy grandota porque saca unas fuerzas!! Manu le dice HULK! jeje
Cambiando de tema...el otro dia Manu me hizo reir...me preguntó..este mes no te juntas con "TGD-MADRES" ?jeje asi nos bautizó.
besotes y en cuanto me re organice nos vemos??

Eugenia dijo...

lore...a veces hacemos todo para que no se frustre. por el y por nosotras. Aunque por ellos deberiamos hacer todo lo contrario. si lo dejamos frustrar y actuamos correctamente, estamos enseñandole.
besotes a Nachi!!!

Programa de Desarrollo Psicosocial dijo...

Eugenia, magníficas las sugerencias de las terapeutas y de Marina y Kasia. Es una etapa, cuesta pero pasa y si vos estas tranquila ayudaras mucho en la contención, tu miedo a que se haga daño, o sea la expresión de el o tu ansiedad es un reforzador poderoso! cuidado.Un abrazo. Carmen

Kasia dijo...

Hola de nuevo Ayer pensé en tu entrada y quería solo sugerirte una cosa mas: trucos! Hay que buscar vuestros trucos – se ocurren por el camino, pero también hay algunos que se puede trabajar – por ejemplo: cuando esta tranquilo, feliz y contento – le cantas siempre la misma canción – la asociara con sensación de tranquilidad (ponía también su manita en mi pecho – el timbre de la voz le tranquilizaba mucho..) A nosotros nos ayudo mucho – también algunas frases – que al principio solo decíamos en situaciones de tranquilidad y después cuando ya se acordaba de ellas – las hemos empezado aplicar en momentos de bronca – como una clave para cambiar el rumbo. Seguro que también ya sabéis que no se puede hablar demasiado en momentos de nervios – palabras cortas y dar tiempo a razonar – no invadir con rio de palabras. Ira ampliando su posibilidad de entender las palabras en momento de berrinche – pero un poco mas tarde.
Imágenes también hacen milagros – recuerdo como una tarde solo enseñándole imagen de la foto de casa en el móvil conseguí acabar con berrinche que ya duro muchisssimo y solo le decía-vamos a casa – era un comunicado corto – pero con nervios no le llegaba. Nicolau también se invento su método – cuando lloraba (y hasta ahora) le ayudaba que tu también llorases – callaba enseguida, en un segundo – era impresionante, a lo mejor así sabia que le entendemos? Acompañamos? Que también estamos tristes? , Hemos pasado muchos meses fingiendo llorar – era uno de los mejores trucos sobre todo fuera de casa
Abrazos:)

manu dijo...

Gracias Carmen... Trato de mantenerme en calma. aunque no siempre lo logro! :(
besos!

Eugenia dijo...

gracias Kasia! cuantos consejos...a ponerlos en practica ahora!
muaaaaa!

Mariela mamá de Genaro dijo...

Hola Eugenia! Gracias por pasar por nuestro blog. Tuve rota la PC asique ahora me pongo al día. Lo que escribió Manu para En sentido figurado, parece escrito por Alejandro (mi marido) ¡son re parecidos!. Genaro está recibiendo terapia a medias porque no tenemos aun la autorización de la Obra Social, pero igualmente vemos una gran evolución. Sus berrinches son en la calle (aunque poco), se quiere subir a todos los colectivos y entrar a todos los supermercados Carrefour. Ah, y en estos días no quiere que le pongamos zapatillas. Lo persigo porque hace un frío!!!! Besos!

Eugenia dijo...

Mariela, lo importante es que empezó. Nosotros tambien empezamos en forma particular y ahora lo cubre la obra social. Joaco tambien esta recibiendo menos horas de las que deberia. (recibe al rededor de 12 horas semanales) y nos recomendaron 15. Lo importante es que vienen todos los dias. Y los avances se notan. A medida de que pasa el tiempo, superan algunas y aparecen otras....pero esto es asi! Siempre un nuevo reto!
muchos besos!